Y a veces, por no decir nunca,no soy consciente de que soy el postre... de estos que estan ricos y deboras con la mirada, que pruebas, te relames, disfrutas... pero postre al fin y al cabo.
Que al dia siguiente no querras tomar, no querras saborear... a lo mejor es demasiado dulce, que acaba cansando, empachando, que fue suficiente en su dia, como un capricho de pasteleria.
Y pasaran los dias, y al cruzar la calle se detiene en el escaparate y con una sonrisa pide algo dulce, bien cargado de azucar... esa soy yo.