Pensativa en la habitacion cerraba lentamente el cajon, esperando no volver a abrirlo de esa manera tan estretiposa.
Como siempre las casualidades se arraigan en mis historias, formando parte sin quererlo de un argumento mas largo de lo esperado... y despues de un año, donde un libro no se llegó a terminar, pluma en mano apareces y comienzas a escribir de nuevo...
Recuerdo el humo de tu boca hacia mi boca, directo, suave y sin rumbo... pero fueron tus labios los que apresuradamente buscaron cerrar los mios, y el humo disfrutaba del espectaculo elevandose y agitandose lentamente a nuestro alrededor... y tal dia como hoy abro la ventana y ese olor afrutado se cuela en mi habitacion... y no se si es bueno o no, si es lo adecuado o no, si se quedara o no...

