sábado, 23 de octubre de 2010

● » Oscar Wilde

No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.


A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.


La única ventaja de jugar con fuego es que aprende uno a no quemarse.
Las preguntas no son nunca indiscretas. Las respuestas, a veces sí.


Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame.


Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.


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