domingo, 25 de enero de 2015

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Me gustaria escribir poesia como lo hacia antaño.
Pero es triste que me inspire solo cuando me hago daño.
Parece mentira que sea el prototipo de mujer perfectamente imperfecta, con sus vaivenes tan singulares, sin estabilidad comedida, tan vulnerable y a la vez tan fuerte.
Siempre he jugado con fuego y siempre me he quemado... he hecho de ese dolor un vicio? O me siento solamente brutalmente atraida a el?
No intento buscar explicaciones, solamente resultados, aprender lecciones, para luego poder escribirlas en rincones.
Rincones de mi mente...

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